a Alejandra Ríos Torres
El espiral de la llama
Muchas veces de noche
le gustaba leer
a la luz de una vela
y solía pasar la mano
sobre la llama
para seguir convencido
que aún estaba vivo
Desde el día de su muerte
está siempre a su lado
una vela encendida
pero ya no se atreve
a tocar su llama.
Jorge Teillier
No hay comentarios.:
Publicar un comentario