martes, 20 de julio de 2010

a Alejandra Ríos Torres

El espiral de la llama


Muchas veces de noche
le gustaba leer
a la luz de una vela
y solía pasar la mano
sobre la llama
para seguir convencido
que aún estaba vivo

Desde el día de su muerte
está siempre a su lado
una vela encendida
pero ya no se atreve
a tocar su llama.


Jorge Teillier

No hay comentarios.: