VEN
Ven a dehacerte en el día
a desescribirte como callas
toma la flauta con arañas
anúdate al polvo de la enredadera.
Siendo tanto con nada
tal vez, un día, podrás desde ahí
tirar la cuerda
y enterrarás las llaves, los aplausos, las distinciones
en un rincón del que todos prefieren huir.
Ven e instaura tu margen, tu pie de página, tu papel arrugado,
que el apuro, lo unísono, el flash
andan sueltos, la promesa de un inexistente
que tiembla al verte latir
a tí,
a tí que mueres de tanto en tanto
a la sombra de un verso cojo
con los enfermos del mismo panal.
En ese arenal
sentirás por vez primera una leve lluvia,
una espina inundar tu pecho
y te irás caminando como llegaste
quizás algo más oscuro,
quizás algo más siniestro.
4 comentarios:
Mariela, me gustó tu poema, no entiendo eso sí las minusculas...el final es un giro sorprendente, te deja un eco palpitando.
J
J??
quién ?
¿Cómo dicen? ¿se cuenta el milagro pero no el santo, o al revés?
J: bienvenido(a) seas entonces, al parecer me conoces.... un abrazo
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