miércoles, 8 de julio de 2009

VEN



Ven a dehacerte en el día

a desescribirte como callas

toma la flauta con arañas

anúdate al polvo de la enredadera.


Siendo tanto con nada

tal vez, un día, podrás desde ahí

tirar la cuerda

y enterrarás las llaves, los aplausos, las distinciones

en un rincón del que todos prefieren huir.


Ven e instaura tu margen, tu pie de página, tu papel arrugado,

que el apuro, lo unísono, el flash

andan sueltos, la promesa de un inexistente

que tiembla al verte latir

a tí,

a tí que mueres de tanto en tanto

a la sombra de un verso cojo

con los enfermos del mismo panal.


En ese arenal

sentirás por vez primera una leve lluvia,

una espina inundar tu pecho

y te irás caminando como llegaste

quizás algo más oscuro,

quizás algo más siniestro.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Mariela, me gustó tu poema, no entiendo eso sí las minusculas...el final es un giro sorprendente, te deja un eco palpitando.
J

Mariela Sol Trujillo González dijo...

J??
quién ?

Anónimo dijo...

¿Cómo dicen? ¿se cuenta el milagro pero no el santo, o al revés?

Mariela Sol Trujillo González dijo...

J: bienvenido(a) seas entonces, al parecer me conoces.... un abrazo